Las carreteras principales de Marruecos, especialmente las del norte y noroeste del país, están en buenas condiciones durante todo el año. En el interior, sur de las Montañas del Atlas, el viaje se pone mucho más difícil, sobre todo por el cambio climático invernal en las zonas montañosas.
Para llegar a Marrakech en coche desde Europa, la forma mas rápida y cómoda es cogiendo un ferry en Tarifa o en Algeciras hacia Tánger.
Desde Tánger comienza una autopista de peaje de buena calidad y poco utilizada sobre todo en los meses de invierno. Esta autopista llega hasta Marrakech y su es bastante económica.
Esta carretera pasa por, Asilah, Larache, Kenitra, Rabat, Casablanca y luego Marrakech después de recorrer unos 600 km.
Hay que tener especial cuidado con los límites de velocidad ya que la policía marroquí esta muy presente en las carreteras, podrán encontrar controles de velocidad por radar cada 100km. Especialmente en las proximidades de las ciudades.
Las normas de circulación son muy parecidas a las europeas, aunque se nota una falta de señalización sobretodo en la zona norte y en las pequeñas ciudades.