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La vida nocturna en nuestra ciudad se vive más intensamente en las calles que en los locales, especialmente en la plaza Djemmá el-Fná. Los bares nocturnos están dispersos por toda la ciudad, entre Palmeraie, Guéliz y Hivernage. Una gran multitud de gente se concentra allí conforme se acerca la noche, recorriendo la plaza y sus puestos de comida. A su alrededor, la vida nocturna y turística se desarrolla normalmente: los turistas salen, compran y se deleitan con nuestra comida y los espectáculos de nuestros músicos, acróbatas, saltimbanquis, charlatanes, curanderos, encantadores de serpientes… Así que, pasar la noche sentado en cualquier terraza observando todo este espectáculo mientras degusta un buen té árabe no es mal plan.
Si lo que le gustaría es conocer bares marroquíes al estilo occidental también puedes hacerlo en zonas como la Mammounia, Le Charleston o la plaza Abd el Moumen Ben Alí.
Igualmente, si se anima puede pasar por cualquiera de nuestros restaurantes, cenar tranquila y exóticamente mientras se deja deleitar con los espectáculos de nuestro folclore típico –músicos, bailarinas de la danza del vientre… |