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Si soporta el calor con facilidad, no existe ninguna estación del año en la que no puedas viajar hacia el Atlas. Sin embargo, ten en cuenta que el clima marrakechí se acerca bastante al subsahariano y para una persona que no está acostumbrada a los ardores desérticos, pude resultar algo difícil.
Encontramos numerosas variantes en cuanto al clima marroquí: en la zona mediterránea, tenemos un clima subtropical que ofrece temperaturas templadas a toda la zona, con inviernos suaves y veranos moderadamente calurosos.
Cuando nos adentramos en el interior, la sensación de frío en invierno y de calor en verano viene es mayor y determinada por sus vientos, los cuales, especialmente en verano, arrastran gran cantidad de arena desde el Sáhara.
Ya en el sur, llegando al Sáhara Occidental, encontramos un clima mucho más seco y caliente, notando el contraste hacia una bajada de las temperaturas únicamente durante las noches de diciembre y enero.
Los días lluviosos suelen llegar hacia noviembre y perdurar hasta marzo.
En esta zona, en primavera, suelen levantarse las tormentas arenales. Es aconsejable que te vistes adecuadamente para estas condiciones, ya que tu exploración de las dunas puede convertirse en una evasión arenal. |